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Transcribimos nota del diario de fecha Martes 13 de Marzo de 1956.
"Esta mañana estuvo en nuestra redacción el Dr. Eugenio Petit Muñoz, a quien se le ha encomendado la organización y dirección del stand "Antropología y Etnografía aborígenes", que se inaugura el próximo jueves en la Exposición Nacional de la Producción. Acompañaba al Dr. Petit Muñoz el Dr. José Joaquín Figueira y don Miguel González, descendiente de la raza charrúa, quien ha sido contratado para cuidar del dicho stand.
ASCENDENCIA CHARRÚA. Miguel González, nació en Salto, no se sabe precisamente en qué año. Reside en Pan de Azúcar desde 1897. Al terminar en esa fecha la revolución de Aparicio Saravia en la que actuó formando parte de la división de Juan José Muñoz, quedó en dicha localidad, donde ha vivido 58 años respetado y querido por todos por su honradez y bondad. Su padre, Teófilo Gonzalez, era indio charrúa puro, y su madre Dª. Carmen Gonzalez, china blanca.
CENTENARIO. A estar a declaraciones de vecinos de Pan de Azúcar, se puede estimar su edad, la que no puede bajar de 95 años, siendo muy probable que pase de cien. En efecto, don Juan Merazzi, comerciante de Pan de Azúcar y que tiene actualmente 80 años de edad, lo conoce del Salto, de donde también es oriundo, y recuerda que cuando él era niño, ya el indio González era un hombre de más de 20 años; asimismo, otros vecinos concuerdan en que cuando éste se radicó en Pan de Azúcar en 1897 ya era un hombre maduro y algunos afirmaban hasta que era viejo.
MUCHA TIRANÍA. Nos expresó el charrúa González que había sido soldado de línea en el Salto, lo trajeron en vapor a Montevideo y desertó para irse a las revoluciones "porque en esa época había mucha tiranía y al indio charrúa lo que le gusta es la libertad", y agregó murmurando: "donde hay injusticia yo no puedo estar".
EN MONTEVIDEO. El Dr. Petit Muñoz fue a buscarlo a Pan de Azúcar, al enterarse de su existencia y su origen charrúa y lucidez perfecta, por la Sra. Martha Campos de Garabelli, distinguida funcionaria técnica de la Facultad de Humanidades, y lo trajo como ya dijimos, contratado como cuidador del stand de la Exposición a que nos referimos más arriba. Nos dice el Dr. Petit Muñoz, que González se trasladó a Montevideo, a donde estaba ansioso por venir, por su propia voluntad y enterado de que no sería exhibido como objeto de vulgar curiosidad, sino como elemento de viviente documentación científica y respetado en toda su dignidad de hombre y de ciudadano. A este respecto, y como demostración de que el indio González mantiene viva su conciencia Cívica, destacamos que se halla preocupado por el hecho de haber dejado olvidada su credencial en Pan de Azúcar.
COMENTARIO De esta entrevista surgen aspectos muy significativos: 1ª La longevidad de los charrúas; 2ª Su amor por la libertad, cuando dice : "al indio charrúa lo que le gusta es la libertad"; y su amor por la justicia: "donde hay injusticia yo no puedo estar". Todo esto y otros valores que recogeremos de la historia de esta raza son la razón y el objetivo de nuestra publicación.
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