|
Los descendientes de los charrúas agraviados nuevamente por el Estado. Continúan muestras del anticharruismo antíguo.
La nueva violación, esta vez a la ética científica en relación a las conclusiones de los estudios antropológicos a Vaimaca Perú indican una nueva acción del Estado (MEC y FHUCE) para desacreditar el conocimiento verdadero sobre Vaimaca y los Charrúas, y ofrecer hipótesis totalmente engañosas y falaces. Se toma el ADN mitocondrial sin explicar que no tiene ninguna relevancia, y por el contrario se extraen hipótesis falsas y exentas de metodología científica. Los motivos?
ANTECEDENTES.
En 1990 los descendientes iniciaron los trámites legislativos que concluyeron con la Repatriación de Vaimaca Perú.
Según la Ley 17256 del 14-9-2000 se solicitaba a Francia la entrega de los restos y se cometía todos los trámites hasta su inhumación final en el Panteón Nacional al Ministerio de Relaciones Exteriores. Ningún otro organismo debía intervenir.
Para principios del año 2002 ya Francia había consentido, mediante una Ley, en devolver los restos de Vaimaca.
En conocimiento de esto, la Dra. Mónica Sans, que tanto colaborara con ADENCH, llamó telefónicamente a una socia fundadora preguntándole como podía obtener una muela de Vaimaca una vez que estuviera repatriado, a efectos de tomar una muestra de ADN.
Dado que si bien el interés científico era compartible, había que estudiar cuales eran los caminos idóneos y éticos para transitar, y previamente evaluar en conjunto la necesidad y el propósito de dicho estudio, de acuerdo a lo estipulado por ONU/UNESCO sobre muestras de indígenas y comunidades de referencia. A efectos de estudiar el tema la Dra. Sans fue derivada a consultar con otro socio investigador de la historia de los charrúas y en particular de Vaimaca. Sin embargo este investigador no recibió ninguna llamada.
A las pocas semanas el Dr. Antonio Luis Mercader Urvoy, que llegó de Europa a los 9 años y nacionalizado uruguayo ocupaba el cargo de Ministro de Educación y Cultura, realizó por su propia cuenta un viaje a París, y concurrió al Museo del Hombre, donde se entrevistó con su Director , y se fotografió varias veces sonriendo junto a los restos mortales de Vaimaca Perú. Esto llamó algo la atención, ya que el MEC no tenía ninguna gestión que realizar en relación con la Ley de Repatriación, y prueba de ello es que el Ministro no concurrió en misión oficial, sino en uso de licencia.
A todo esto el Ministerio de Relaciones Exteriores estaba coordinando con representantes de ADENCH, todo lo referente a los actos de inhumación, en cumplimiento a sus deberes decretados por la ley.
En tales circunstancias, mientras al Depto. de Cultura se le entregaba documentación que solicitaban sobre los charrúas y Vaimaca Perú a efectos de los preparativos, resultó también muy extraño que el embajador Daniel Pérez del Castillo citara a los voceros de los descendientes, y les indicara que a partir del momento en que los restos llegaran a Uruguay , el asunto pasaría a manos del Ministerio de Cultura. A pesar que se le dijo que la Ley nada decía sobre el MEC y le cometía la inhumación al M.de RR.EE. El Embajador Pérez del Castillo dijo que su ministerio era para misiones fuera del país, y por lo tanto correspondía que fuera el Ministro Mercader quien continuara con lo relativo a los restos de Vaimaca.
A todo esto, sospechando que quizá el sepelio de Vaimaca tuviera algún inconveniente, se escribió al Ministro Mercader 2 cartas, informándole las decenas de estudios a que ya había sido sometido, y además que si se tomaba el ADN, esto podía ser peligroso al identificar ese ADN como típico de charrúas, siendo que Vaimaca ya era casi seguramente mestizado, según lo había declarado Mónica Sans en una conferencia para ADENCH en 1994.
En ellas se pedía una entrevista, pero no fue concedida a los descendientes de charrúas.
Ante una discriminación sufrida por ADENCH respecto a una declaración sobre el indigenismo a un congreso internacional, donde en vez de permitir opinar a ADENCH el MEC solo permitió la opinión del periodista R. Martínez Barbosa, que ya había sido dado de baja de ADENCH, quien ofreció un informe con muchas inexactitudes, ADENCH se presenta a la Comisión de DD.HH. de Diputados. En vista de ello, el MEC decide recibir a los descendientes de charrúas. Una pequeña delegación fue recibida por el Secretario Sr. Schiavonne quien permitió a un vocero de ADENCH hablar unos 10 minutos hasta que lo interrumpió preguntándoles a que habían venido. El vocero , viendo la maniobra dialéctica de Schiavonne, le contestó que si había atendido lo expuesto y lo razonaba, debería darse cuenta. Pero Schiavonne siguió diciendo que no había entendido nada, pero que ya no podrían decir que el Ministro no los recibía. Los representantes de ADENCH se despidieron agradeciendo mucho la amabilidad de haber sido recibidos, ya que no cabía otra cosa que tomarlo por el lado amable y aparentemente ingenuo como posaba el mismo Schiavonne, quizá por orden del Ministro.
Se constató que por el lado de Mercader se había alzado una muralla impenetrable al mínimo dialogo ni cambio de ideas.
Por fin se anunció el día de la llegada de Vaimaca: sería el 17 de julio del 2002.
Los descendientes pidieron para revisar el Panteón Nacional, del que se decía que era muy húmedo , un lugar inapropiado, que estaría junto a la tumba de Rivera, de sus asesinos, etc. Se constató que el Panteón estaba en buenas condiciones, principalmente de seguridad, para evitar que –como todos los esqueletos de charrúas y tumbas , fueran profanadas o robados sus huesos.
La noche del 17 de abril el avión de Francia aterrizó en Carrasco. Vaimaca volvía a su tierra. Pero otra cosa rara sucedió. Apareció Mónica Sans, bajando de un vehículo junto a los militares que traían el féretro con la bandera nacional. Pasó entre todos los descendientes que habían tramitado y esperado ese momento emocionante y estaban llorando. Se dirigió a una señora de nuestra familia y le preguntó si ella, era la secretaria de Mercader. Luego le preguntó dónde estaba Mercader, y fue a hablar reservadamente con él.
Las cosas iban sucediendo pero parecía que había una lógica detrás. Porqué estaba Mercader allí y porqué Mónica Sans fue autorizada a ver el cadáver de Vaimaca en el propio avión y luego informar a Mercader? A todo esto el Ministro de RR.EE. Dr. Didier Opertti prometía que nadie iba a “tocar”a Vaimaca.
Bien, llegó el día del sepelio, con muchos invitados a sugerencia de ADENCH y una organización de tipo militar . Se inhumaba a Vaimaca con honores semejantes a un Ministro de Estado, o Héroe Nacional.
En la mañana de ese día el Ministro Mercader concurrió a la radio CX14 y en entrevista con el periodista Emiliano Cotelo indicó que se haría un estudio de ADN a Vaimaca Perú, pero sin sacarlo del Panteón, ya que eso sería contrario a la Ley.
Se conoce que existe un artículo del Código Penal que dice que quien retire restos mortales de una tumba por motivos científicos, será penado con prisión por el delito de vilipendio, aunque esa no fuera la intención. (Art. 308).
Durante mucho tiempo, se pidió derecho a réplica a Emiliano Cotelo pero se negó sistemáticamente a dejar oír la otra campana, como se supone debe permitir un periodista. De este modo Cotelo se sumó al círculo de personas que incidieron en los sucesos.
A la hora del sepelio, el día 19 de julio, nuevamente aparece Mercader a decir un discurso, y tuvo un error que no creemos hubiera cometido con otro que no fuera un indio: dijo al final, señalando el féretro”Yo te digo en charrúa, Vaimaca, misia jalaná, que significa: descansa en paz”
Algunos que conocíamos el vocabulario nos dimos cuenta que lo que significaba esa expresión en charrúa era: “estate quieto”, y no sabemos si fue un error- lo que cuesta creer en un Ministro de Cultura, o fue una ironía
Posteriormente en un día de agosto que no se conoce, se firmó un convenio ente el MEC, la FHUCE y la UDELAR para hacerle estudios a Vaimaca casi en secreto. El motivo era, textualmente:
"SEGUNDO: JUSTIFICACIÓN. Visto la importancia de los indígenas charrúas para la identidad y la historia nacional, y dado que los restos de Vaimaca Perú son los únicos que con certeza pueden ser atribuidos a esta etnia, queda establecido el interés de estudiar dichos restos desde diversas perspectivas."
Pero todos ignorando tal convenio, pasaron los días tranquilos, con los niños de las escuelas visitando el Panteón para ver el féretro rodeado del pabellón. Pero el día 27 de setiembre por la mañana, nuevamente se presenta Mercader en el Cementerio, pidiendo que le abran el portón para que pudiera penetrar la Dra, Mónica Sans. Los funcionarios de ningún modo querían acceder a cometer un delito, pero Mercader habló por el Celular, y al rato viene una orden de la IMM para que le franquearan la entrada a la tumba de Vaimaca.
Cuando llegan algunos de los descendientes ya se habían marchado, pero tomaron algunas fotos que indicaban que Vaimaca había sido sacado del féretro y colocado en una mesita que habían llevado y manipulado sus restos.
Las personas que entraron no se identificaron.
Los descendientes concurren al Poder Legislativo para que se cumpliera la Ley de Repatriación a cabalidad. Un senador prestigiosísimo habla con Pérez Piera y con Guarga, pero es inútil. El lazo se había estrechado una vez más alrededor del charrúa.
El Presidente de ADENCH , para que no entraran a la tumba por 2ª. Vez simuló encadenarce al portón, por lo que fue denunciado por Schiavonne, Secretario del Ministro Mercader, previa consulta con su superior,. Vino la policía y el Juez Dr. Cavalli, quien opinó que lo que estaba haciendo el MEC estaba mal, pero también estaba mal impedir el acceso al Panteón por parte del Presidente Auyanet.
Un abogada recomendó solicitar el amparo judicial, el que fue negado por la Jueza Jubette, pero no obstante, increpó al MEC por hacer las cosas(el convenio y la entrada a la tumba), de espaldas a la sociedad” y que era un delito haber hecho lo que hicieron, pero ella no podía intervenir porque lo suyo era un juzgado civil.
También en Cámara de Senadores el Senador Korzeniak indicó que dicha acción cabría en el delito. A esta altura debemos aclarar que se difunde un dato erróneo por parte de la Cátedra de Antropología Biológica, de Pi Hugarte y de Martínez Barbosa, que manifiestan que ADENCH realizó varias denuncias penales y fueron denegadas. Eso no es cierto, ya que ningún abogado inició, representando a ADENCH, juicio penal por Vilipendio ni otro delito hasta el momento a los profanadores. También es claro que no por el hecho de no efectuar denuncia penal, cesa el delito.
Volviendo a la enumeración de golpes contra el charrúa, reiteremos que luego los huesos de Vaimaca fueron expuestos ante cámaras y fotógrafos, que luego se guardaron en una caja de acero con preservantes como si fuera un fósil quedando al cuidado de nada menos un paleontólogo, el Sr. Menes, funcionario de confianza del MEC.
Y también se supo que concurrían a ver el esqueleto “invitados” que nada tenían que ver con los profesionales que citaba convenio.
Esto lo confirmaron los funcionarios de Necrópolis, y lo tenemos en fotos. Por lo menos conocemos a una persona, la historiadora Ana Riveiro, que va detrás de Mones, y no vemos el motivo de violar la tumba para sus estudios de carácter históricos. (La sacamos por la foto, ya que no se identificaba ninguna persona en la Administración del Cementerio. Si no se tratara de la Sr. Ana Riveiro, solicitamos disculpas y daremos las satisfacciones que solicite en tal caso. Publicamos la foto para ilustrar sobre el punto).
|