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EXEQUIAS DE VAIMACA PERÚ: Naturaleza de las honras fúnebres que corresponderían tributársele.
Para evaluar exactamente el carácter que debería dársele al acto de sepelio de los restos del Cacique Charrúa Vaimaca Perú habría que tener en cuenta aspectos de la realidad histórica, como también las diligencias realizadas y los sentimientos puestos de manifiesto por los descendientes de los Charrúas y por los Poderes del Estado que fueron sensibles a la petición, la hicieron suya, y aprobaron la Ley de Repatriación.
1.- Desde el año 1990 los descendientes de Charrúas agrupados en la Asociación Civil con personalidad Jurídica denominada Asociación de Descendientes Charrúas (ADENCH) han venido realizando gestiones en procura de la repatriación de los restos de sus antepasados desde Francia, (Vaimaca Perú, Senaqué, Guyunusa y Tacuabé).
2.- Los descendientes de Charrúas también hicieron gestiones y petitorios ante la Embajada Francesa e incluso ante el Presidente Chirac, quien les informó que si se promulgaba una Ley y se tramitaba la Repatriación de gobierno a gobierno, Francia accedería.
3.- En las respectivas actas legislativas que trataron el punto en las diversas legislaturas desde el año 1990 siempre se mencionó, - y figura en las versiones taquigráficas de las Cámaras - que el interés de la Repatriación había sido manifestado ante el gobierno por la nombrada Institución ADENCH.
4.- En el Parlamento se manejó el concepto de Justicia Histórica y los Representantes se fueron asesorando en diversas documentaciones y publicaciones sobre la odisea de los cuatro (4) Charrúas llevados a Francia. Así se enteraron que fueron exhibidos en un circo, que luego fueron estudiados por antropólogos y académicos y que estuvieron expuestos a la mirada de visitantes que creian encontrarse con personajes extremadamente raros, o de razas inferiores, y casi pensionistas de zoológcos. Sin embargo los estudios realizados indicaron que los Charrúas eran seres humanos perfectamente normales. También los Representantes tuvieron conocimiento del destino ulterior de cada uno de los Charrúas. Pero como los conducidos desde Montevideo fueron los cuatro nombrados, que también quedaron registrados en París y en la ciudad de Lyon, desde el punto de vista oficial lo pertinente era solicitar la ubicación y posterior Repatriación de los cuatro Charrúas, en el entendido que debería ser el gobierno Francés quien diera la palabra oficial de quienes eran los restos que aún se encontraban en dicho país.
Es conveniente que quede bien claro este punto porque un grupo de indigenistas y de antropólogos cuya voz cantante es la del señor Rodolfo Martínez Barbosa, han insistido reiteradamente en que era necesario recurrir al Museo de Antropología o a la Cátedra de Antropología para que asesorara a los Diputados en el sentido de que el único resto existente era el de Vaimaca Perú, como si esto no fuera conocido por toda persona que se haya internado en estos temas. Pero oficialmente, lo correcto era pedir los restos de los cuatro Charrúas que pudieran ser ubicados. La pretensión de dar intervención al Museo y Cátedra de Antropología era para poder justificar la exhibición de los restos de Vaimaca en carácter de pieza arqueológica. Esto está plenamente probado por las manifestaciones de los interesados, principalmente del citado Martínez Barbosa quien realizó un viaje solventado por museos extranjeros a una conferencia mundial sobre Arqueología en la cual realizó un reclamo a nivel internacional para la devolución de los restos óseos de Vaimaca Perú, presionando de este modo al gobierno de Francia. Todo esto desoyendo la argumentación de los Descendientes de Charrúas, quienes le advirtieron de la inconveniencia de tales petitorios inconducentes, ya que se estaba gestionando el proyecto de Ley. Esto hizo peligrar el objetivo final ya que los franceses se habían comprometido a devolver los restos siempre y cuando se tramitara de gobierno a gobierno y mediante una Ley.
Aún agreguemos que el citado Martínez Barbosa aprovechando su vinculación con periodistas hacía declaraciones (La República del 15/02/99, pág. 17) de este tipo: "La Repatriación de los restos de Vaimaca Perú no es un tema de gobierno sino que es un reclamo de la sociedad civil"; "le restamos importancia a lo que pueda manifestar el Gobierno Uruguayo en el tema de los restos de nuestros indígenas porque nosotros como grupo, ya hemos denunciado esta situación a nivel internacional a principios de este año" (se refiere al grupo autodenominado I.N.D.I.A. del cual es Presidente); referente al Presidente Francés dijo: "Sin embargo un Presidente no puede imponerle a un investigador que es lo que tiene que hacer, al menos en este caso"; en otro párrafo titulado "No se va a lograr nada con actuaciones gubernamentales", y luego "Barbosa señaló que hay que tener mucho cuidad con los pasos a dar en el futuro pero subrayó firmemente que no se va a lograr nada con actuaciones gubernamentales y ojo que no hablo solo del gobierno Uruguayo sino que también incluyo al gobiero francés".
5.- Sobre las características del acto del sepelio y de acuerdo al sentimiento arraigado de sus descendientes, y de todos aquellos ciudadanos respetuosos de la dignidad humana aún de restos mortales, y en conocimiento de que Vaimaca Perú fue soldado de confianza de Artigas en su lucha por la libertad y luego de Rivera en el año 1828 no cabe más que esperar una actitud sobria, condolida y respetuosa en el momento de la inhumación en el Panteón Nacional.
6.- Por lo tanto, ni los descendientes ni los ciudadanos respetuosos, ante la llegada del único resto auténtico que poseemos de un Charrúa, el primitivo habitante de este territorio, podrán admitir que se reitere lo sucedido en Francia, es decir, que sean exhibidos sus restos como lo fue su persona, que sean estudiados por antropólogos o académicos nuevamente, y que para completar el escarnio se aproveche el momento para reinvindicaciones de orden político, social o personal que pretendan atribuirse potestades para manipular los restos de un modo que distorsione lo que debe ser un acto austero que no humille nuevamente la memoria de aquel "indio bravo" (al decir de Artigas),que debemos tratar con el respeto y la dignidad que tiene un ser humano aún después de su muerte).
Es necesario e importante estudiar bien este protocolo referido a sus exequias, y sacarlo de la posibilidad de la exhibición cirsense y manipulativa. Decimos esto porque creemos que se está preparando algo de este tenor según ha informado nuevamente el citado Rodolfo Martínez Barbosa: "el asesor del Ministerio de Cultura Sr. Schiavonne, trasmitió al Presidente de I.N.D.I.A. un mensaje del Dr. Mercader. ... En la comunicación indicaba que se encontraba realizando los contactos necesarios para efectivizar la restitución de los restos del cacique Vaimaca y que todo indicaba que se podrían acelerar los plazos que él mismo había comunicado a I.N.D.I.A. en oportunidad del Día Mundial de Lucha contra el Racismo (21 de marzo). Esta información nos obliga a acelerar la reunión de voluntades nacionales que está prevista con varios organismos e investigadores de nuestro país". Esta declaración nos hace estar alertas y preparados a efectos de que las exequias y honores funerarios a Vaimaca Perú no sean desnaturalizados, y estén de acuerdo a la historia del Cacique, a los deseos de sus descendientes y a la voluntad de los gobernantes que hicieron posible la Repatriación de sus restos. Los actos funerarios deberán ser decorosos, honestos, sobrios y breves, para evitar la desnaturalización del honorable final señalado por la Ley de Repatriación.
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