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Uruguay es el país de la Libertad. Es el país de los hombres que solo pueden vivir satisfactoriamente si son libres. Cada pueblo tiene una tradición evolutiva respecto a su libertad. No surge de un momento para otro, pero una vez que se tiene, es un tesoro que debe cuidarse cada día.
Cuando el hombre conquista la libertad, ya no puede retroceder: vivir sin ella no es posible.
La esencia del ser uruguayo es el SER LIBRE. Podríamos pensar que el origen de este valor o sentimiento está unido a la figura de ARTIGAS, héroe de la libertad y de los derechos humanos, visionario del humanismo para su época. Sin embargo, hubo antes de nosotros una Nación que fue libre como ninguna, y que como ninguna defendió hasta la muerte su libertad, ya que sin ella no tendría sentido vivir. De su epopeya también se podría decir como en las estrofas de nuestro Himno: “Libertad o con gloria morir!”
Ella fue la Nación Charrúa.
Este valor ético, junto con otros valores que ya expondremos, fueron retomados por quienes estuvieron en contacto con esta etnia privilegiada y única, y nombraremos a Artigas y a todos los patriotas libertadores, que formaron el alma de esta Nación, cuyo núcleo es el respeto al ser humano y a su libertad individual. Sería casi inconcebible el Uruguay sin el sostén espiritual de los antiguos charrúas, sin la existencia de los charrúas en nuestro territorio. El objeto final de esta investigación será verificar la existencia de los Valores originarios de los Charrúas y su incidencia en la formación de la cultura de nuestro gaucho (mestizo), y su expansión a los demás grupos poblacionales, especialmente del Interior, aún hasta nuestros días. Nuestras raíces estarían entonces en aquellos valores, en aquella primera Batalla, en que los charrúas por mantener la palabra empeñada a un español desertor, por defenderlo, libraron la primera lucha a muerte contra los conquistadores acaudillados por Ortiz de Zárate.
Muy otro hubiera sido el destino de estas fértiles tierras, sin la defensa durante siglos de un puñado de indios que jamás aceptaron ningún tipo de sometimiento. Ese ejemplo, esa "gota de sangre charrúa" ha forjado el alma de nuestra historia, nuestra propia alma.
Por eso la necesidad de saber quienes eran los charrúas, porque así sabremos quienes somos nosotros, porqué somos como somos, hombres y mujeres que vivirán libres por siempre.
De estas hipótesis y muchas más trataremos, con documentación seria, y daremos una interpretación lógica y epistemológica de las proposiciones presentadas. La psicología desconocida y menospreciada del taciturno o belicoso charrúa, pero también del hospitalario, inteligente y noble señor de estas tierras, quedará expuesta en estas páginas.
Características
Los temas que se tratarán en este espacio surgirán de datos históricos de hechos documentados e interpretados en una forma lógica e imparcial. Se utilizará un lenguaje claro sin dejar de ser científico, porque lo esencial es que lo que se diga sea perfectamente comprendido sin esfuerzo por el lector. No se tratarán en un orden pre-establecido, sino que serán expuestos a medida que las circunstancias así lo vayan indicando, o los lectores planteen intereses o informaciones particulares.
La Historia
Conoceremos lo esencial de la vida de los Charrúas desde su encuentro con el conquistador.
Sabemos que las crónicas y los documentos relativos a los charrúas muchas veces fueron elaborados desde el punto de vista del conquistador, o del religioso, o de aquel que algún interés material o subalterno guiaba su observación. Nunca o escasísimas veces se hicieron los relatos desde el punto de vista del indio, y sabemos que los charrúas nunca escribieron de sí mismos ya que no conocían la escritura. Muy poco, entonces, han podido defenderse con sus verdades en el ámbito histórico. Y bien, pues, entonces lo haremos entre todos los "amigos de los charrúas", es decir, sus descendientes en colaboración con el resto de la población interesada en el tema, que podrá intercambiar información, preguntas, o aportes con esta página.
También reflexionamos que cuando un historiador recurre a los Archivos Históricos, locales o del extranjero, encuentra miles de documentos. No puede publicarlos todos. Pero su tendencia, sus gustos e intereses lo llevan a elegir determinados documentos para publicar y no otros. Esto hace que la información no sea total, lo que sería imposible, ni cien por cien objetiva, y eso lo tendremos en cuenta.
La Antropología
Tampoco los antropólogos han podido aportar muchos datos sobre sus obras ni su cultura, ya que no convivieron con ellos con excepción de científicos franceses, quienes, en incipientes estudios de antropología física, en 1833 estudiaron a los 4 charrúas y a la niña nacida allí, datos que luego utilizó Paul Rivet casi 100 años más tarde, que estudió y recopiló en forma ordenada los mismos. Además publicó "Les Derniers Charruas" y aportó la información necesaria para que 3 escultores realizaran el consagrado monumento del Prado, en 1930, únicas representaciones de charrúas basadas en personajes reales que existen en el mundo. Pero esos escritos de Paul Rivet no deben considerarse antropológicos estrictamente, porque se basan en observaciones de los charrúas fuera de su entorno social, de modo que sólo podría aceptarse el material correspondiente a aspectos de antropología física. El autor ha obtenido los dibujos y fotos originales y desconocidas de charrúas pobladores del Chaco, que sirvieron de modelo a Vaimaca y los demás, además de los moldes que Prati,el escultor que dirigió el Monumento, tomó en cuenta. Se escribirá un artículo especial e inédito de toda esta historia, gracias a la donación de fotos del Arq. Mirtilo Prati, sobrino del escultor.
Los demás estudiosos de temas charrúas con enfoque antropológico, han tomado simplemente crónicas antiguas, relatos, documentos, y han realizado interpretaciones. En un tiempo se les definía como "antropólogos de sillón", ya que no estaban en contacto directo con el elemento humano objeto de su estudio, con esa sociedad que pretendían analizar. Además la mayoría de los llamados antropólogos que se dedican a escribir sobre los charrúas en nuestro medio, no poseen título ni reválida universitaria, de modo que no tienen una idoneidad académica que pueda avalar científicamente sus obras.
Ya alguno de ellos, ha dicho y repetido que los charrúas no dejaron más que las boleadoras; en esta frase, inconcientemente el escritor de enfoque antropológico se está lamentando de no tener casi nada concreto para trabajar el tema. No han tenido contacto con los charrúas, ni tampoco con restos arqueológicos, ni manufacturas; sólo, como han dicho, algunas piedras talladas que utilizaban para la caza o la guerra, y pequeños restos de su utilería. Pero estos autores no han visto otra cosa? Algo intangible, algo inmaterial y que no se puede manipular? Eso que Artigas con sus ojos azules vio cuando se posaron en los insondables ojos del charrúa: que allí estaban la lealtad, el espíritu indomable y todos los valores humanos y patrióticos?
Será que para apreciar los valores del otro es necesario poseerlos uno mismo?
Además presentan contradicciones muy notorias en sus interpretaciones: sólo en el tema de la estimación del número de charrúas existentes al comienzo de la colonización, oscilan desde menos de 1.500 individuos (el Sr. Daniel Vidart), hasta 1.000.000 de individuos! (el Dr. Danilo Antón).
Hay muchos aspectos de lo relacionado con los charrúas que no es suficientemente conocido por la mayoría del público ni por las autoridades nacionales. Trataremos de investigar y publicar lo que encontremos de valor.
Es que las últimas investigaciones y hallazgos en la esfera de la documentación histórica data de menos de 20 años a la fecha y aún no se han incorporado a los textos de enseñanza escolar. A veces los propios maestros se interesan por la nueva visión del charrúa y lo va trasmitiendo parcialmente a sus discípulos.
Pero advertimos del peligro para la difusión de la historia y cultura charrúas, que personas no avaladas ni ética ni académicamente, sean invitadas por maestras y otros profesionales que inocentemente ponen su confianza en las mismas. Según pruebas documentadas en nuestro poder están distorsionando la verdadera historia pretendiendo reducir, o por el contrario, exagerar fantasiosamente la relevancia de los charrúas en la construcción de nuestra identidad. Este hecho está marcando un retroceso en la información a los jóvenes y es mas grave aún que el silencio mantenido durante un siglo y medio por la llamada "historia oficial".
Por ejemplo, es interesantísimo el tema de la relación de afinidad de Artigas con los charrúas, sus años de contacto en la campaña, la confianza que les dispensaba al punto de designar a grupos de charrúas como guardia personal, custodios de su seguridad en plenas batallas.
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