Resumen

RESUMEN DEL AÑO 2002. La peripecia de Vaimaca, la violación a sus DD.HH., el error de los jueces al opinar que los estudios serían con respeto y con una ética científica.

En forma muy resumida, digamos que lo principal del año fue la culminación del trámite de la Ley de Repatriación, Nº 17256, única en la Historia del Uruguay que se refiere y nombra a indios charrúas, solicitando a ubicación y la repatriación de sus restos mortales;

Las correctas gestiones del Ministerio de RR.EE.,tanto en Francia como en Uruguay, organizando un acto de inhumación con tributos de Héroe Nacional a Vaimaca Peru, lo mismo que todo el protocolo del homenaje, las invitaciones a todos aquellos que entendieron habían realizado aportes significativos en el estudio ya histórico o antropológico de los charrúas, a los descendientes, etc., y por primera vez el Estado prodigó a un charrúa honores de tal magnitud y la inhumación en el Panteón Nacional el día 19 de julio.

Lo único que debió haberse realizado, aunque fuera por rutina, fue el reconocimiento de los restos mortales, ya que se contaba con radiografías, medidas, y otros elementos científicos que podrían dar la seguridad absoluta de que se trataba de Vaimaca. Se argumentó al autor que no era de estilo diplomático proceder al mismo, y que se confiaba en las autoridades francesas.

El momento más emotivo para el autor fue cuando desde la Brigada Aérea Nº1 de Carrasco se divisó en el cielo uruguayo el avión que traía a Vaimaca desde Francia, desde 170 años atrás. Luego el vehículo militar que trasladó la caja con el pabellón nacional cubriéndola, el toque del clarín, y su entrada al salón donde estaba el Embajador Francés, el Ministro de RREE Didier Opertti y no comprendí el motivo de que también estuviera presente el Ministro de Ed. y Cultura Dr. Mercader, ya que según la Ley, su Ministerio no debían intervenir en ninguna etapa de los trámites, incluida la inhumación.-

Posteriormente un hecho histórico por primera vez visto y resaltable: la ceremonia en el Panteón Nacional, los honores militares similares a los que recibiera Artigas, pero en la que también se hizo presente el Ministro Mercader incluso diciendo una expresión charrúa equivocada que significaba "estate quieto", asegurando el Sr. Ministro que significaba "descansa en paz". Este error tan chocante, máxime proveniente de quien representa la Cultura, fue sólo el aviso de actuaciones posteriores que demostraron que no tuvo ningún asesoramiento mínimo sobre lo que significaba Vaimaca, los charrúas, y la dignidad de los restos mortales humanos.

Pero 2 meses después quedaría en descubierto el porqué de esa intervención del Ministro de Ed. y Cultura, ya que en secreto estaba realizando un convenio ilegal con la Fac. de Humanidades y la Univ. De la República para penetrar subrepticiamente en la tumba y realizarle mediciones y estudios al cadáver de Vaimaca, sin autorizaciones legales y sin avales científicos de la necesidad de dichos estudios. De todo esto se ha informado en artículos anteriores. Solo mencionaremos que los supuestos estudios científicos se harían sobre un esqueleto que aún ni se ha identificado con metodología científica como para comenzar a hablar de un proyecto científico

Mientras tanto, ya estaba la urna con el nombre del cacique charrúa pronta, pero la Dirección de Necrópolis de la intendencia se negaba a desarmar el esqueleto para colocarlo en la urna, como todos los demás restos humanos que están en ese recinto. Esta negativa también se comprendió posteriormente: estaban en acuerdo con lo que llamaron "órdenes del Ministerio de Cultura" para permitir que se instalara un pequeño laboratorio dentro del Panteón, pero no lo dijeron, siempre daban evasivas cuando se les preguntaba porqué no se le colocaba en la urna.

Dado que varias personas nos turnábamos en concurrir diariamente al Cementerio para observar si se hacía el traslado solicitado, y queríamos estar presentes durante el mismo para vigilar la preservación y seguridad de las partes de los restos mortales, sucedió que un día, el 27 de setiembre, se comprobó que varias personas que no se identificaron, habían entrado al Panteón y sacaron el esqueleto colocándolo en una mesa improvisada y comenzaron a remover sus huesos, anunciando que volverían el día 1º de octubre.-

Ante tal lamentable episodio, se tomaron fotos, se hizo un acta notarial del estado en que dejaron el recinto, y para el día indicado, un integrante de los Descendientes de Charrúas pasó una cadena al portón y se encadenó un brazo al mismo, como medida para impedir la entrada, si se intentaba, de las personas no identificadas que habían prometido volver.

Efectivamente, llegaron, junto con el que decía ser Asesor del Ministro de Ed. y Cultura,Dr. Schiavonne, que comandaba las acciones. Ante la medida tomada, este Sr. Asesor llamó a la Policía y luego concurrió un Juez Penal, que no realizó ninguna investigación exhaustiva sobre el tema. El argumento utilizado por el Ministerio fue que ellos eran los "dueños del Panteón" y por lo tanto podían disponer de lo que estaba dentro del mismo!!

Concurrió un Canal de TV y alguien tomó fotos de todos aquellos que pretendieron penetrar por 2ª. vez. Luego la Asociación de los Descendientes hicieron denuncias y recursos de amparo, todo lo cual aún está en manos de la Justicia.

Todos los detalles se han manejado en artículos anteriores, por lo que no ahondaremos más en esto tan desagradable.

Otra cosa que corresponde mencionar, y que también se explicitó en esta página, fue que debido a la insistencia en realizar estudios, el autor releyó los datos de Vaimaca en el libro de Paul Rivet "les derniers charruas" y surgió algo nuevo: según los datos y mediciones, Vaimaca Perú no tenía la característica genotípica del charrúa, es decir que probablemente haya tenido padres o abuelos guaraníes, aunque Rivet hipotetiza que pueden ser araucanos o patagones.

Esta comprobación es fundamental a los efectos científicos, porque si bien Vaimaca fue un cacique charrúa, y un charrúa sin duda, que luchó con Artigas, de lo cual hay 5 pruebas documentales, sería un gravísimo error extraer el ADN, previo permisos legales, por supuesto, porque se confundiría al público y a la comunidad científica si se generalizaran las características obtenidas como prototipo de la genética estricta y puramente charrúa, tal como se expresa ser el objetivo en el Convenio que luego apareció ante requerimiento de la Justicia. ( Reiteremos, Vaimaca era charrúa, cacique charrúa, lo mismo que Artigas era oriental, Jefe de los orientales, aunque la genética de Artigas no era "oriental", sino que tenía antecedentes principalmente de la genética de poblaciones españolas, e incluso lejanamente de una princesa inca y del Mío Cid. Es muy difícil encontrar una "raza" genéticamente pura, generalmente somos el resultado de una evolución de intercambios genéticos).

Volviendo a esta lamentable profanación e intentos ilegales y anticientíficos de realizar estudios, solo hemos descubierto como positivo ese dato: no es válido hacer el ADN de Vaimaca por no ser representativo de un tipo racial puramente charrúa, lo que hará incurrir en errores por las consecuencias de las aplicaciones de dichos resultados. Sólo sería el ADN de un individuo único, como son las huellas digitales, y nada más.

Además tampoco es válido extender resultados de un individuo a una población, sino por el contrario, lo válido sería conocer la genética de una población y luego sacar consecuencias, o ver si otro individuo tiene cierta probabilidad de pertenecer a "esa población genética". Esto no se da en los hechos.

Debo realizar la siguiente aclaración ante algunas preguntas recibidas. Esta es una página de investigación exclusivamente sobre la temática charrúa. No hay ninguna vinculación con la Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa, que es una asociación civil que tiene entre sus objetivos difundir, pero no investigar; incluso difunde resultados del trabajo de los investigadores, y también de esta página. A su vez esta página en ocasiones le publica su órgano "Inchalá", con noticias de dicha Asociación, que además es la única existente en Uruguay. He verificado que el "Inchalá" es su órgano de difusión desde 1993, y está registrado legalmente. De lo contrario no lo publicaría, porque hay otras versiones con el mismo nombre charrúa "inchalá" que no son legales. También el suscrito ha renunciado de su nominación como socio de Honor de la Asociación de Desc. de Charrúas, para que no existiera compromiso ni atadura de ninguna especie que pudiera condicionar la investigación que lleva a cabo.

Por último, se notificó al final de diciembre, por el Tribunal de Apelaciones, un fallo que constituye no solo un error,(u horror), sino la violación de las potestades del Poder Legislativo y de los DDHH proclamados por la ONU. En efecto, con la excusa de que supuestamente la voluntad del Parlamento fue que la Repatriación se hiciera "en defensa y protección del Patrimonio Histórico-cultural de la Nación y no de un grupo particular", se coloca por este "Tribunal de Justicia" otra vez a Vaimaca no como restos de un ser humano sino como objeto de estudio, como "patrimonio histórico cultural,etc. lo que está expresamente prohibido por la ONU, que dice que ningún resto humano podrá ser patrimonio de persona o Institución alguna.

Además desacata la voluntad del Parlamento, ya que no se trajo a Vaimaca para otra cosa que para ser tratado dignamente como restos mortales de un ser humano, y rescatarlo del museo y de los científicos.(Esto lo constaté en las varias visitas a parlamentarios durante el trámite legislativo de la Ley de Repatriación, y así fue interpretado por el Senador Korzeniak, Presidente de la Comisión de Legislación y Constitución).

Si el Tribunal hubiera leído las actas legislativas, hubiera visto que reiteradamente se hace referencia a que son "los descendientes de los charrúas" que plantean la necesidad de la Repatriación, como un acto de justicia histórico, y para darle sepultura en su patria, no para otra cosa. Si hubieran leído atentamente la propia y breve Ley de Repatriación habrían comprendido que la voluntad del Parlamento se refleja en estas tres palabras: "ubicación, repatriación e inhumación de los restos", y ningún otro concepto. De modo que el Tribunal "inventa" un supuesto interés del Parlamento o de los descendientes de que los restos de Vaimaca sean tratados como patrimonio histórico y cultural de la Nación. No, Señores del Tribunal: no hay que "suponer" cual es la voluntad de los que hicieron la Ley, hay que regirse por lo que ella dice, que surge concisa y claramente de su lectura y de los fundamentos de la misma. Además tenemos lo expresado por el miembro informante Dip. Felipe Michelini (Ver punto 25 del índice de esta página) y las del similar de "Senadores" Dr. Korzeniak , que dice en una parte "...la Ley no autoriza a utilizar los restos para ninguna clase de estudios..." (véase la Interpretación completa en el Art. 32 del Indice.

Porque está muy claro que si se quería que esos restos mortales pertenecieran al Patrimonio, quien habria gestionado la Repatriación hubiera sido el propio Ministerio de Cultura. Pero ni este Ministerio ni ninguna otra Institución pública o privada, se hicieron presentes ante el Parlamento para reclamar la Repatriación, con excepción de los Descendientes de Charrúas, que son los lejanos familiares de los mismos y en su carácter, lo único que les interesaba era darles digna sepultura y sacarlos de esa situación denigrante que era estar en un Museo siendo estudiados por científicos durante 170 años.

La propia Antropóloga Leticia Cannella en su Artículo "Construcción de la Identidad en un grupo de Descendentes Indígenas" establece la legitimación de la Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa como grupo, y como Institución competente que tuvo la iniciativa de la Repatriación de sus ancestros. Y es una antropóloga!

Se supone que lo último que querrían los lejanos familiares sería que los restos volvieran al Uruguay, a su patria, para seguir siendo estudiados e incorporados al Patrimonio, e impedir el descanso que se merecen los muertos.

También Francia puso esa condición para entregarlo, que no se continuara estudiándolo ni tratándolo como algo patrimonial ni objeto histórico o cultural.

Lo incomprensible para el autor seguirá siendo lo misterioso, si cabe el término, de que ninguno de los técnicos que actuaron en estos equívocos caminos, no conozcan que hay por lo menos 3 estudios exhaustivos traducidos al español sobre mediciones, índices, etc. y uno de ellos por propios técnicos uruguayos, entre los que figura el principal antropólogo forense de la actualidad!

En el convenio de los antropólogos con el Ministerio de Cultura y la Universidad, se plantea como asunto de gran interés conocer si Vaimaca padeció de sífilis. Esto ya fue analizado en uno de los citados estudios, no es novedad, y se concluye que ..."dicha tumefacción pudo haber correspondido a una lesión de naturaleza sifilítica"... "periostitis sifilítica..."etc.

O sea que el gran descubrimiento que pensaban hacer ya está descubierto, y además lo más lamentable, es que no nos dice nada importante para el conocimiento de los charrúas ni de nadie, porque esa enfermedad era común en América. Y además ser aprecia una falta de consideración por la vida particular de Vaimaca, pero claro, era Indio. Jamás estudiaría los huesos de Artigas o de algún otro blanco de los que están en el Panteón Nacional con esos propósitos. ¡Qué lamentable que tengamos que decir todo esto!

Todos los estudios tienen una conclusión y una interpretación acerca de los resultados, es decir que ya se conoce todo hasta el cansancio sobre la antropología física de Vaimaca.

¿Cuál es el motivo de querer continuar repitiendo estudios?

¿Sabían los Jueces todo esto? ¿Se informaron debidamente? Los titulares de las Instituciones del Estado se informaron? EVIDENTEMENTE NO.

Ahora, veremos quienes asumen esta histórica y deshumanizada decisión, ante los organismos competentes, locales e internacionales.

Las explicaciones a esta determinación del Tribunal de Apelaciones son difíciles de desentrañar. He recogido una interpretación que lo explica como única salida para que los profanadores no fueran requeridos por la Justicia Penal. (Con los efectos de una especie de Ley de caducidad, para salvar a personas que cometieron delito, según lo observó en 1a. Instancia la Sra. Jueza Dra. Jubette quien había manifestado que "personalmente creo que se cometió delito en el manejo de los restos").

Desde mi punto de vista, creo apreciar aún, en muchos estratos de nuestra sociedad, una inconciente discriminación racial hacia el "ser indio", ya que de haber sido otro personaje, no hubieran cometido el vilipendio. Es parecido a la situación de Vaimaca en Francia cuando se le exhibía colocado entre un rinoceronte y un elefante.

Aún se sigue pensando que el indio es un cuerpo humano sin alma, que no llega a la estatura de ser humano completo, por eso que no se le respeta ni se respetan sus restos mortales.

Incluso muchas personas piensan que los objetivos científicos (que no los hay, como ya se ha demostrado), tienen más importancia que la ética, los valores morales, la dignidad y el respeto que debemos a los muertos, sean quienes sean.

Porque si Vaimaca hubiera sido católico, deberíamos ponerle una cruz en su tumba. Quiero significar que debemos hacer lo que Vaimaca hubiera querido que se hiciese con sus restos, ya para eso lo hemos repatriado. Jamás hubiera querido ser objeto de tantas profanaciones, no tengo la menor duda.

Sin embargo muchas personas no piensan con esta ética, incluso algunas que profesan el "indigenismo", que han querido y apoyado que se le trate como objeto de Museo, y que se lancen sobre sus huesos en nombre de una supuesta ciencia, olvidando los valores humanos, olvidando lo que hubiera deseado el cacique. Porque Vaimaca Peru era un hombre, no? Como todos nosotros.

El prejuicio racial, la mentalidad colonialista, aún pesa- aunque nos pese- en nuestra mentes que no están libres.

Y acá está la clave, no pensamos con libertad de conciencia. Los jueces tampoco lo han hecho, porque son seres humanos víctimas inconcientes de los prejuicios sociales, y es muy difícil liberarse de ataduras mentales que vienen del pasado, y pensar y actuar rectamente, libremente. Es muy difícil, y aunque creamos que lo hacemos bien, no lo hacemos. No pensamos con claridad. (Seguiremos en otra oportunidad con estos temas).


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De todos modos, como proyecto para el próximo año, hay posibilidad de llegar a conocer algo concreto y muy novedoso de determinadas características que en vida tuvo Vaimaca, por procedimientos científicos pero sin recurrir al ADN, lo que se irá dando a conocer antes del mes de junio próximo, si no surgen inconvenientes.

También se finalizará esta Página Web sobre el estudio de los valores de los Charrúas, demorado por los hechos ineludibles a que nos hemos referido.

Nuestros augurios son de que el próximo año traiga el inicio de la recuperación económica del Uruguay, y de todo el mundo empobrecido, pero paralelamente un mejoramiento de la ética y del respeto por los derechos humanos y la dignidad como personas de todos los habitantes que hay, que hubo y que habrá en nuestro planeta.

No creo que haya una mejora material que alcance a todos si no hay una visión ética y una conciencia moral elevada de los que se han responsabilizado de todas las empresas políticas y sociales y tienen el poder en todo los niveles. Es evidente que el bienestar material del hombre depende del desarrollo espiritual que contemple los derechos y valores humanos esenciales.

(Hoy 31 de diciembre del 2002, fui a ver el féretro de Vaimaca al Panteón. Recordé toda la peripecia de Vaimaca en Francia y la del último año en Uruguay. Aparentemente descansaba en paz, a pesar de haber sido vilipendiado. El Pabellón Nacional aún lo está cubriendo. Por ahora no está en exhibición ni se le está manipulando, gracias a quienes lo defendieron, aunque un Tribunal vuelva a colocarlo como objeto patrimonial, histórico y cultural, al que se le podrá manipular de mil formas.

Esto será así mientras sigamos persiguiendo intereses mezquinos y personales, en vez de manejarnos con valores éticos y de respeto a la dignidad humana.

Pero en esos pensamientos estaba, cuando se acercó un hombre modesto , increíblemente con aspecto de descendiente de charrúa, y le expliqué todo. Me escuchó y me dijo: " a los indios nunca los respetaron". Luego me habló de los charrúas y de otros indios de América con un gran sentido humano, siendo que era una persona modestísima y sin estudios quizá ni secundarios. Me hubiera quedado horas escuchándolo, pero la lluvia nos hizo alejar. Señor Desconocido, que apareció allí por algo, esas cosas del destino: Gracias, Ud se merece lo mejor para el 2003, Ud. tiene alma, tiene comprensión y compasión, y eso que no tiene traje ni corbata).

NOTA FINAL: A pesar de lo dicho anteriormente a los seis días de mi visita los técnicos entraron nuevamente al panteón y continuaron la manipulación colocando los restos en un depósito de metal con la intención de preservarlos para futuros estudios consecutivos y reiterados. Evidentemente el fallo del tribunal de apelaciónes les dió el impulso para hacerlo. Ese fallo decía que no se duda de la seriedad científica y la idoneidad de la Universidad etc etc. Sin embargo es una opinión de los jueces del Tribunal de Apelaciones, que a la postre resultó totalmente errónea. Los técnicos universitarios dirigídos por Mónica Sans o quizás esta misma cometió todo tipo de errores científicos y éticos. Nada nuevo se pudo saber ni de Vaimaca ni de los Charrúas. El propósito del MEC y de los técnicos pasando por encima de los DD.HH. resultó paradógico, creo que fué una vergüenza para la ciencia, y para la cultura nacional.

Lic. José Eduardo Picerno

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Página actualizada el 30/06/2009