Siendo juzgado en esa ciudad, fue procesado tres años después según lo
cuenta en algunos de sus poemas de su libro Aires da miña terra.Se fue a
Cuba, ejerció allí el periodismo, nuevamente, con gran éxito pero con muchas
dificultades. Falleció en La Habana, el 7 de febrero de 1908. Sus restos fueron
embarcados para Galicia. Llegaron a Coruña el 31 de marzo, sepultándolos en esta ciudad
el 3 de abril.
Curros, que desde 1874 había publicado versos en catalán, se dio a conocer como poeta
gallego con su nombrada Cantiga. Su consagración la obtuvo con el libro Aires
da miña terra, editado en 1880. Posteriormente en 1888, publicó un segundo volumen O
divino sainete. Se trata de una sátira, en todos los sentidos de esta palabra.
Poeta cívico y costumbrista, también fue poeta lírico. A su obra se la distinguió,
en buena parte, por sus preocupaciones sociales. Pero hizo asimismo poesías descriptivas
y en algunos casos poesía íntima. Llegó a convertirse en un poeta verdaderamente
popular. Porque no sólo amaba y conocía su pueblo, sino que también los expresaba.
Curros fue un escritor de notoria maestría. La lengua que empleó en sus composiciones
fue pura y muy valiosa.
Rosario Criado