Fue un virgiliano que, pese a su aparente se rústico, leía a Virgilio en latín;
enamorado de cosas humildes y de pequeñeces del paisaje, supo encontrar en ellas la
grandeza que tienen.
Nació en Mondoñedo el 19 de octubre de 1869. Siguió sus estudios eclesiásticos en
el Seminario de su ciudad natal, pero abandonó por falta de vocación. Fue un seminarista
famoso y enseguida fueron populares las semblanzas en verso, que confundía a sus
compañeros y profesores con un facilidad extraordinaria.
Con una preparación de tan sólo tres meses obtuvo el título de maestro elemental de
primero, en la Escuela Normal de Lugo. Ejerció su profesión de maestro en la Villa de
Foz, en Calvos de Randín, en Trasalba, en Graña de Vilarente, y al final en
Chavín. Pasó los últimos años de su vida en Viveiro y allí falleció el 27 de marzo
de 1947.
Su primer libro de versos Montañesas, apareció en el año 1904. Se trata de
versos que se confunden con la poesía rural realista del siglo XIX. En ellos describe la
vida del campo, sus hermosas costumbres y sus bellas tradiciones. La lengua de los
montañeses cantas las penas de vivir y pinta con realismo el cotilleo de la picaresca
aldeana. Varios años después, editó otra de sus más importantes obras Do ermo,
en la cual observamos una poesía más literaria, más culta. El mundo despoblado le
inspira ternura y admiración estética.
En todas sus obras tiene presente la aldea. Al principio ofrece una visión
costumbrista con poca originalida, luego llega a establecer un diálogo íntimo con la
naturaleza que nos refleja su finura artística y ternura en su expresión.
Al margen de su poesía, editón en 1928 un libro titulado Como falan os brañegos.
Rosario Criado