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José María Silva fue nombrado
inmigrante del año en Uruguay
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En oportunidad de celebrarse
el Día del Inmigrante, José María
Silva, "el fotógrafo de Gardel",
ha sido distinguido como el
"Inmigrante 1998 ".
A sus 101 años, recibió de manos
del Ministro de Cultura este
reconocimiento
que el mundo de la inmigración
ha decidido hacer a quien llegara
con apenas 6 años desde su
Galicia natal y construyera en
este país una vida de trabajo,
calidad y honradez. |

José M. Silva con una integrante
del cuerpo de baile de Sociedad
Puerto del Son.
(Foto: Revista Inmigrantes) |
En la plaza del Inmigrante, ubicada en la localidad del
Cerro, se desarrollaron los diversos actos conmemorativos del Día del Inmigrante.
Bailes tradicionales de las más diversas regiones fueron presentados por los distintos
colectivos radicados en nuestro país. Pero los emigrantes no sólo han traído sus
costumbres hasta estas riberas del Plata. Trajeron su trabajo y sus talentos y se
integraron al Uruguay como si fuera su propia tierra y cada cual a su modo fue
construyendo la historia de este joven país.
El día del inmigrante recoge y recupera, en estos tiempos en los que ha cesado la
inmigración, la gratitud por la labor realizada por tantos hombres y mujeres que hicieron
de este país un verdadero "crisol de razas". En este sentido, los
organizadores de la jornada, el Instituto de la Inmigración y el Club de Leones del
Cerro, desde la pasada edición, distinguen, en esta fecha al inmigrante de más
larga permanencia y destacada labor en el Uruguay, como el "Inmigrante del
Año". De este modo y a propuesta del Centro Gallego de Montevideo se
distinguió a José María Silva, el "Fotógrafo de los Artistas y Artista de los
Fotógrafos", ampliamente reconocido por inmortalizar a Gardel en sus fotos
realizadas en su estudio de la calle Rondeau y Paysandú donde trabajó hasta la edad de
97 años.
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| Fotos de Carlos Gardel realizadas por J.M
Silva. |
José María Silva Fernández nació en Montillón de Arriba, parroquia
de San Andrés de Souto, (La Estrada- Pontevedra), el 29 de setiembre de 1897. En
1903 llega hasta tierras uruguayas junto a su madre, Rosa Fernández, viuda a poco de
nacer su hijo, y se instalan en las cercanías de Durazno e Ibicuy.
Tenía poco más de 14 años cuando comenzó a trabajar en El Indio, estudio fotográfico
ubicado en la cale Arapey esquina 18 de julio, donde descubriría una vocación que marcó
su destino.
Una larga vida de trabajo y popularidad, marcados por la sencillez de un hombre que
ya es parte de la historia de este país y que honra al colectivo gallego residente en
él.
Al hacerle entrega de la plaqueta, el Ministro de Educación y Cultura, señaló el honor
que significaba "para el Ministerio de Educación y Cultura el haber sido
designado para hacerle entrega de la distinción que lo consagra como Inmigrante 1998' y
agregaba diciéndole 'Para que la voz de Gardel pasara a la historia, la voz la puso él.
Para que la imagen pasara a la historia, la imagen la puso Ud."
De esta manera José María Silva recibía un nuevo reconocimiento con esa mirada clara,
que ha sabido ver y dibujar a través de la cámara los más reconocidos rostros del Río
de la Plata, y que sigue hoy atenta a su entorno, con la inquietud de quien ve y disfruta
cada instante, cada foto de la vida. Esta vez, reconocido como inmigrante, este personaje
uruguayo, que llegó desde las verdes tierras pontevedresas y que dio al Uruguay la
grandeza de su talento.
(Artículo gentileza de Rosario Collazo, corresponsal de Galicia en el Mundo)
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